
LINEALIDAD EN LA CAPTURA
Si pesamos una pelota de ping-pong en una báscula de cocina nos dará su peso, si ponemos otra pelota el peso será el doble y si ponemos una tercera el peso será el triple. Por el contrario, si ponemos la pelota en la mano notaremos un peso, si ponemos la segunda notaremos más peso, pero no el doble, y si ponemos la tercera notaremos más peso, pero no el triple. Esta manera no lineal (inexacta) en la que nuestros sentidos responden a los estímulos no coincide a cómo reacciona el sensor digital, que lo hace de una manera totalmente lineal (exacta).
Por ello, si duplicamos la cantidad de luz que llega a nuestros ojos veremos la escena más brillante, pero no dos veces más brillante, en cambio el sensor la verá exactamente dos veces más brillante. En consecuencia, la luminosidad de la escena capturada nunca coincidirá con nuestra percepción visual de la misma. De hecho, una característica de la visión humana es que el ojo es mucho más sensible a las pequeñas diferencias de brillo en las sombras que en las luces. Si en una habitación iluminada con 1 vela encendemos otra, apreciaremos claramente más luminosidad, y si encendemos una tercera seguiremos apreciando un aumento claro de la luminosidad. Por el contrario, si en una habitación bien iluminada encendemos 1 vela no notaremos la diferencia.