
COMENTARIOS SOBRE JPG Y RAW
Una vez descritos los principales formatos de archivo utilizados en fotografía, dejando siempre muy claro que no son los únicos, deseo hacer unas consideraciones adicionales sobre los JPG y RAW.
Si configuramos la cámara para que nos entregue un archivo RAW, la cámara se limitará a respetar la velocidad de obturación, la apertura de diafragma y la sensibilidad (ISO), obviando todo lo demás. Este archivo RAW podrá contener hasta 65.536 colores por cada canal (rojo, verde y azul), que al multiplicarlo arrojan un total de, nada menos, que 281,47 billones de colores (16 bits).
Por el contrario, si la configuramos para que nos entregue un archivo JPG, la cámara realizará una serie de ajustes de manera automática que podrán ser de nuestro gusto o no. Habremos dejado en manos del fabricante nada menos que la capacidad de decisión sobre la interpretación de nuestra fotografía. Además, la imagen ahora tendrá hasta 256 colores por canal, es decir, hasta 16,7 millones de colores (8 bits). Esta pérdida de información cromática es irrecuperable.
De todo lo anterior hablaremos más detenidamente en el capítulo de profundidad de color.
Resumiendo, un archivo JPG implica que la fotografía ya ha sido revelada y que la misma dispone de hasta 16,7 millones de colores (8 bits). Un archivo RAW implica que la fotografía no ha sido revelada, por lo que habrá que hacerlo, y que la misma dispone de hasta 281,47 billones de colores (16 bits).
